sábado, abril 16, 2011

Paley, Pauls, Pavese

Estaba en Strand para cumplir con mi visita ritual a uno de los lugares donde podría quedarme durante varias semanas sin necesidad de salir a tomar aire. Hace más de diez años era una gran pila de pilas y pilas de libros mal clasificados donde por azar o si te tocaba un empleado amable podías encontrar el que venías buscando y ya no pensabas encontrar. Ahí encontré una primera edición de The Bell Jar, de Sylvia Plath, justo cuando con Cynthia Mansfield, mi querida amiga que se murió unos meses después, estábamos tratando de hacer un trabajo sobre ella y ni esperábamos encontrarlo alguna vez. Estaba de plano sobre una estufa al fondo de un pasillo y no sé por qué me dirigí hacia ese cul de sac como abducida por una fuerza magnética, levanté el libro sabiendo que era y era, era.
Ahora Strand está aburguesado. Todo está organizado, hay señalización en las estanterías y en cada pasillo. Venden bolsas de lona, señaladores y garchitas superfluas cerca de las cajas. Ya no es tan bonito como antes pero igual es preciosa la sensación de poder sumergirte en todos los libros del mundo. Andar por ahí es como nadar en medio del Atlántico cuando siempre nadaste en pelopinchos (las librerías normales vendrían a ser las pelopinchos, digo por si no entendiste la metáfora).
Bueno, esta vez fui a comprar el nuevo libro de Maira Kalman (deseo recién inyectado en mi cerebro por Tommy Barban) y miré un poco a ver si había algo de Grace Paley. Encontré este

y de repente mi mirada periférica se sobresaltó al tropezar con una palabra inesperada: PAULS. Lo saqué a la luz y casi sin poder creerlo vi que era El Pasado, si, el El Pasado de Pauls. Qué emoción me agarró. No sé si porque tiene tapa dura, porque el papel es más grueso o la tipografía más grande o ambas cosas a la vez, pero en inglés es un ladrillazo tremendo, mucho más impresionante que en castellano. Estaba ahí traducido y tranquilo, sin hacer alharaca, esperando paciente entre Paley y Pavese. Le saqué esta foto para que vean, analfas. Y no se hagan los cínicos y los que están de vuelta. A todos nos encantaría que nos traduzcan y que alguien nos lea en un idioma.

7 comentarios:

Tommy Barban dijo...

Encontraste el de Kalman? The past no tiene la carga emotiva de El pasado.

Pili en su salsa. dijo...

Mónica, disculpame jajaj soy una bestia. Estaba convencida que eras Marta.
Igual, al menos ahora tenes tips para cocinar rabas no gomosas. jaj saludos

Anónimo dijo...

Monica/ Marta / Mabel, para el caso es lo mismo.
Volvio la Señora!!!


Cariños
a

Anónimo dijo...

y volvio cariños a! pongan los fideos....
natalita

- dijo...

querida ememe, los huevos de pascuas se merecen un texto este año.

Erico Oller Westerberg dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Erico Oller Westerberg dijo...

A veces, como quien saca una caja de cosas viejas del sótano o del techo del ropero, salgo a Internet para buscar o revivir impresiones del pasado. Hoy, no sé por qué, me acordé de Cynthia y encontré tu blog. Gracias por el recuerdo. Erico