jueves, abril 07, 2011

Qué rabia me dan las rabas

Nunca me salen bien. Compro el bicho en el barrio chino, lo espulgo y lo proceso según las indicaciones más confiables y siempre quedan insípidas y correosas. Se resisten a ser amansadas. Las que hice hoy parecen rodajas de manguera.
Y mientras tanto ensucié toda la cocina con harina y seguro que me quedó olor a fritanga en el pelo. Me había servido un vino blanco esperando reproducir esa combinación mágica de los veraneos, las rabas bien calientes y el vino bien frío, y resulta que estoy terminando la copa de vino ya tibio con un triángulo de Toblerone amargo con la idea de disolver el neoprene de las dos rodajas que mastiqué, decepcionada pero con constancia.
Las rabas son como el pato, seres empecinados post mortem en su consistencia.

10 comentarios:

Muma dijo...

Probaste remojandolas un rato en agua con bicarbonato? eso las ablanda bastante.

Anónimo dijo...

La clave es poner mucho aceite y calentarlo bien bien. Las rabas las tirás y apenas se oscurecen un poco ya están listas. Se hacen rápido. La pescadería de Montevideo y Perón las vende cortadas y nunca fallan.

Mr.W.

la señora bibiloni dijo...

Las rabas, como tantas otras cosas, sólo saben bien si las hizo otro

Bigerad dijo...

Dejá los calamares. probá los langostinos.

Anónimo dijo...

Bien por el Toblerone
Raku

Anónimo dijo...

Agarrá el rabo y deja las rabas!

myrna minkoff dijo...

Buena idea el rabo. Antes hacía una sopa que se llamaba ox tail soup o algo así, con rabo. Era buenísima.

myrna minkoff dijo...

Mr W.,

por supuesto que las hago así. No las compro en ese barrio porque no ando mucho por ahi, pero en Chinatown a veces las compro cortadas y tiernizadas pero se amangueran igual.
Voy a seguir participando.

myrna minkoff dijo...

Lo de la señora bibiloni me parece lo más razonable. Y el olor a fritanga le queda en el pelo al otro.

caro dijo...

hola