lunes, septiembre 17, 2007

Golpe bajo



Buenos Aires en primavera es San Petersburgo en invierno. Vuelvo de la clase de dibujo a las 10 de la noche empapada y congelada. También estoy un poco triste.
Lo primero que veo es un extraordinario ramo exótico de tulipanes colorados envueltos en un papel gordo del mismo color. Esa visión siempre es emocionante para una chica. Enseguida la asaltan imaginaciones de enamorados secretos, de ex novios que vuelven, de declaraciones de amor inesperadas. A mí no se me ocurre nada de eso: sé que un ramo de flores sólo puede significar un paciente agradecido (o mi amiga SF, la única capaz de llenarte de ese amor tan erótico a la distancia). Demoro un rato el momento de leer la tarjeta. Me saco el tapado, me saco las botas, extraigo de la cartera los papeles de dibujo, rizados en los bordes por la humedad. Finalmente leo la tarjeta: la firma la Santísima Trinidad. Son tres de los hombres lectores de este block que estuvieron en casa el jueves a la noche.

- Zubereitung!, Zubereitung! -murmuro. Y después en voz más baja: -Überraschung!, Überraschung!

Son palabras que digo sin querer cuando algo me emociona mucho o cuando estoy con la guardia baja. La primera quiere decir algo como preparación, y la segunda -de eso estoy segura- quiere decir sorpresa. A veces me despierto y digo - Überraschung! Überraschung! varias veces, hasta que recupero la casi totalidad de mi conciencia, cosa que por lo general me lleva una hora completa.

Estos tres muchachos bloggeros son unos caballeretes, ya lo dije en algún lugar, pero con esto definitivamente me mataron. Dios mío, qué bien los educó su mamá.

25 comentarios:

Cosima dijo...

Dios mio!

Un florero de esos te afloja todas las juntas!

Anónimo dijo...

la juventú masculina ya no viene así. ufa.
me mató el überraschung.
anaf

santísima trinidad dijo...

La verdadera Überraschung es que los remitente del ramo no son quienes creés.

ab dijo...

Son tres chicas, con tres cabecitas de distinto color?

el clú de la trolez dijo...

tienen varias denominaciones

holandesita fiestera dijo...

Lo de 'Santísima' es una manera de decir nomás.

una que sabe dijo...

le dijimos bellísima trinidad

y se ve que la de la florería no nos creyó

qué papelón!

Tommy Barban dijo...

Ememe, más vale que tu chico vuelva pronto porque los salvajes patadelana tienen rodeada tu fortaleza y ya trepan por la empalizada con el cuchillo afilado (minga de tulipanes) entre los dientes.

meki dijo...

Patadelana, patadelana. Siempre me maravilló esa palabra.

cronistasentimental dijo...

muy gracioso!

cronistasentimental dijo...

si yo hubiera sido la de la florería me habría resultado mucho más creíble bellísima trinidad que santísima.

eleonora dijo...

Nos salió muy papelón!

Anónimo dijo...

¡Un verdadero golpe bajo!

eleonora dijo...

Escena de Woody Allen la nuestra.

pata de lana dijo...

Las salvajes patas de lana.

Besos

una que sabe dijo...

somos moooy pata de lana

queselevaser

Tommy Barban dijo...

Yo todas las primaveras cambio las pantuflas porque se les gasta la suela.

meki dijo...

La de la florería ya recibió su merecido por equivocar el remitente.

La Florista que dio el mal paso dijo...

Perdón beshesas, perdón!!!!

el clú de la trolez dijo...

florista, trola y despistada

no pegamos una!

Tommy Barban dijo...

¿De qué tulipanes hablan? ¿¡No son estos!?

Tommy Barban dijo...

Bueno, asumiendo que sean estos tulipanes los "tulipanes", ememe me encanta que B2 quiera venir a ver la obra. Es "Reproches constantes", de Santi Gobernori (que se produjo con el apoyo de un delirio personal que se llama el Premio S, la inicial te dice todo), la función es el viernes a las 21 (empieza bastante puntual) en el Abasto Social Club, que queda en Humahuaca 3649 (Humahuaca y Mario Bravo).

ememe dijo...

Tommy,

ya le pasé los datos a B.2 Como Inesita Pertiné, pregunta si las entradas pueden ser dos. Va a ir con una amiga. Las vas a dejar con su nom de guerre?

ememe dijo...

es sin e final. Y borro el comment porque B.2 me asesina si lo dejo.

ericz dijo...

Este semestre estoy enamorado de una veinteañera excepcional. La admiro un montón pero más que decirle cosas lindas pienso siempre que debería felicitar a los padres. Aprovecho y felicito entonces a los papás de C. por este medio que tanto respeta la educación.