martes, septiembre 18, 2007

Insocnio con cuellito


Cuando mi chico no está no puedo dormir. En realidad no tengo insocnio, sino que no sé cuándo hay que acostarse, cerrar los ojos y despedirse hasta mañana. Él me dice cuándo es hora de acostarse y de levantarse. Y yo no me resisto: hago lo que me dice porque él sabe qué hay que hacer. Sin él, me quedo despierta hasta las 5 de la mañana, me duermo a las 6, me despierto medio zombie a las 7 and so on, so on, so on hasta que él vuelve. Tampoco sé cuándo hay que comer cuando no está. Mientras él vuela hacia acá yo merodeo por la cocina, como un poco de cantimpalo con pan de avena y vino tinto, cuchareo la raspa de arroz con leche, leo, escribo, estudio, ordeno, me lavo los dientes, vuelvo a comer cantimpalo, todo anárquicamente y sin ton ni son. De repente me doy cuenta de que tengo frío. Todas estas noches me congelé en la cama. No me doy cuenta cuando me acuesto y después durante la noche me petrifico de frío pero a menos de 10 grados mi lóbulo frontal no tiene la fuerza necesaria para hacerme levantar y poner una frazada. Tiemblo toda la noche y duermo superficialmente, como sobre una película de hielo en un lago de Connecticut. Hoy me doy cuenta de que tengo frío porque estoy despierta. Me pongo mi bufandita de perro colorado. Hago un té verde con arroz tostado. Me caliento las manos con él y lo tomo despacio. El frío me hace sentir pobre, solitaria y en peligro. Por eso me gusta que haya muchos grados, que nos caguemos de calor, que sudemos y nos derritamos como quesos mantecosos. Nos ponemos feos como Hugo Moyano pero por lo menos estamos acompañados.

13 comentarios:

Cosima dijo...

Cómo lo extrañás a tu chico.

Comparto lo de las sensaciones que transmite el frio.

Pero hay que combatirlas con un lindo impermeable y paraguas.

EmmaPeel dijo...

Qué beshesa de perrito cuellero!

cronistasentimental dijo...

acá llegó el frío también, ememe. y no tengo perrito bufanda tan lindo como el tuyo. tengo gatitos bufanda, pero se quedan poquito.

espero que llegue tu chico muy pronto, así volvés a comer y dormir bien. no te comas los tulipanes.

EmmaPeel dijo...

este es el verdadero perrito patadelana?

Anónimo dijo...

Casi nunca puedo dormir.
Pero cuando quiero dormir y no puedo,sigo un estricto protocolo:
1-una mano
2-un rivotril
3-me imagino un campeonato de futbol entero.Primer fecha,los resultados,los lesionados..el tema es cuando el campeonato se pone joya y me engancho.
Cariños
A

Anónimo dijo...

A...a mi me pasa lo mismo, estiro la mano, abro el cajon de la mesa de luz y mando 1/4 o medio según la noche.

Anónimo dijo...

mujer solar, sin sol no hay paz

mxm

Anónimo dijo...

Quiero un perrito para el cuello como ese!!!


Anoni

Titania dijo...

Que vuelva tu chico pronto, ememe!!! Y que vuelva el calor también porque sha no soporto más éste frío que me tiene los ovarios por el suelo!!!
En verano la vida es más fácil, aunque muchos opinen lo contrario.Eso de andar tiritando, con veinte camperas no es lo mío, lo odio.
Divino tu perrito calienta cuello! Y, como siempre, es un placer leerte.
Un beso.

Dorotea dijo...

¡Me encantó esa bufanda!

Y el blog también.

Besos

Anónimo dijo...

odio
la primavera
y tanto
que me consuela
compararla
con el odio
que le tengo
al verano

Hipólita

Anahí Lazzaroni dijo...

Enero en Rosario es sólo para valientes. El calor más espantoso lo padecí en ese mes y en esa ciudad.

ememe dijo...

dato sobre el echarpito de perro: Sopa de Príncipe, negocio que amo amo amo. Tiene cosas y juguetes divinos y otros echarpitos, de perro marrón y de oveja blanca. Queda en Thames al 1700. Voy a empezar a hacer canje en cualquier momento.