sábado, agosto 11, 2007

Las noches en Puebla

En Puebla llovió todos los días menos uno. Una tarde granizó a lo bestia. Fuera de joda, creo que lo del calentamiento global es verdadero. La gente decía que nunca había visto algo así.

Todas las tardes el cielo se pone gris oscuro y los colores de las paredes se hacen más intensos.

A las 5 o 6 de la mañana te despiertan ruidos como de cañonazos. La primera noche pensé que era una alarma de terremoto. La segunda pensé que era el volcán que está ahí cerca. Pero no, después me explicaron que son cohetes que se tiran en las fiestas religiosas.

-Por qué a esa hora? le pregunto a un taxista.

-Porque los curas no tienen nada que hacer, se acuestan muy temprano y se despiertan a la madrugada -me contestó el taxista, que era un hereje.

Cuando paran los cohetes empiezan a sonar las campanas. De 7 a 8, sin parar. No suavemente, religiosamente, sino frenéticas como si las tañera un demente.

La primera noche, agotada por el viaje y despierta de a ratos por el ruido, soñé este sueño:

Voy en una camioneta con Lou Reed por la Panamericana. Él maneja. Protesta porque quiere que maneje yo y como está enojado va muy rápido, frenando y acelerando todo el tiempo. Yo le digo que no puedo manejar porque tengo que cuidar a mi hormiga. La hormiga viaja en un envase de plástico negro de rollo de fotografía lleno de miel blanca. Trato de mantenerlo derecho pero es muy difícil porque la camioneta pega barquinazos violentos. Me preocupa que a la hormiga le pase algo y al mismo tiempo pienso que es ridículo estar preocupada por ella. Abro el envase y veo a la hormiga hundida en la miel . Busco apurada en la guantera un palito, un alambre, algo para rescatarla. Con mucha dificultad la saco, la dejo sobre la miel y veo cómo se lava las patitas y las antenas. Mientras le reprocho a Lou Reed que maneje tan desconsideradamente, veo que como a 200 metros un camión que vuela por el aire. Le pido que pare pero él acelera más. Del lugar donde cayó el camión sube una bola de fuego y humo. Me despierto.

Mi primer desayuno en Puebla, a la mañana siguiente: huevos rancheros. Son dos huevos fritos flotando en salsa de chile picante, un montón papas fritas y guacamole. Eso, y un café con leche.

4 comentarios:

Popea dijo...

Genial. Casi como "Pánico y locura en las Vegas" pero soft. Una pregunta: ¿Lou estaba tan fuerte como de joven cuando iba al galpón de Andy? y... ¿tenía gafas de sol?

EmmaPeel dijo...

Quiero doble ración de rancheros!

meki dijo...

Yo con Lou Reed me voy a cualquier lado.

El desayuno es fuerte, porque entre los cañonazos y las campanas, despertás a dos veinte, no?

Anónimo dijo...

estoy escuchando lou reed. es casualidá. comprendo que maneje como loco. seguro que en otra vida fue argentino.
ana-f.