jueves, diciembre 14, 2006

Noviembre, diciembre y amén



Con estos dos se acabaron los chongos vaticanos. Qué suerte, porque estaba harta.
El de la izquierda podría ser argentino, no? El hijo de un escribano o de un ex rugbier de San Isidro. Y el de la derecha, con sus ruletes de estatua y sus músculos maxilares apretados, no es increíble cómo mira a cámara preparado para lo que venga?
Ahora hay que empezar a pensar en la versión argentina propuesta por AS en un comment. Ya me llegó una foto de Monseñor Casaretto que merece estar en la tapa.

3 comentarios:

Mamma Bambi dijo...

los curas de mi infancia eran todos feos y viejos...!

Anónimo dijo...

Voy a extrañar a estos Angeles Vaticanos....hacer una version argentina?
Suena ambicioso el proyecto...pero el cura argentino es obeso...y si no es muy flaco y con serios problemas dentales.
De niño me confesaba con el padre Padilla...el hablaba como en un cosntante susurro y sin puntos ni comas:"paraelseñoreressuhijopormasquetehayasmasturbadoenclase"...no le entendia un sorete...loq ue si tenia un aliento asqueroso..yo pensaba:"este pibe se comio un sugus de roquefort".
Argentinos a las cosas...esos curas tan churros solo en el Vaticano.No le pronostico gran futuro a la serie.Ojo!Igual la seguire y si hay que bancarla,la bancaremos.
Cariños
A

Anónimo dijo...

No puedo parar de reírme con este block!

YO tengo un ángel para aportar: tengo un hermano cura bastante buenmozo! (tiene dientes y es flaco y tiene pelo y eso; normal.

A dónde te la mando???


Annie