martes, diciembre 12, 2006

the real gummibärschen


Por vía electrónica directamente desde Berlín, los auténticos ositos de gelatina alemanes.
Me los comería a mordiscos ya mismito.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

ññahhhhmmmmmm!!

Anónimo dijo...

¿El osito caído se tiró a propósito o falleció? ¿Está listo para ser deglutido? ¿Qué piensan los demás ositos que lo miran, consternados? ¿Es un rito entre los ositos de goma?
Necesito alguna respuesta; mi angustia va en preocupante ascenso.
Gracias MM y felicitaciones por el blog!
C.-

ememe dijo...

Creo que se trata de una osita fiestera con cuatro amiguetes.

Mr. W. dijo...

Ememe,

Qué pinta más inmunda tienen !

Por suerte tuviste la delicadeza de no agregarlos en el label morfi.

ememe dijo...

Claro que no son morfi, nenito.
Y me encantan. Es divino clavarles los incisivos y partirlos en dos.
Siempre criticando, vos.

Eduardo Mangiarotti dijo...

A mí los yummis me producen dolor de cabeza. No comerlos, simplemente el olor. No sé por qué, habrá habido alguna mala experiencia con gelatina en la infancia que quedó grabada en algún recóndito lugar de mi psiquis

carolina dijo...

Ememe,

¿comés primero todos los de un color y después los de otro y así? ¿o uno de un color, el siguiente de otro, etc.? Hay muchos rituales alrededor del osito de gelatina, estoy segura que el de la foto es uno de tantos...

Me pregunto qué figura serían, si fueran argentinos...

ememe dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ememe dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ememe dijo...

Eduardo, en este caso yo responsabilizaría más a la química que al coco: todas esas cosas de colores son puro pigmento y conservantes y hay personas más susceptibles que otras a esas moléculas. Se sabe que el colorante morado, el que se usa para las bebidas y las golosinas de sabor uva, produce irritabilidad y crisis de violencia en algunos chicos. Tal vez uno de esos colorantes te pegue mal y te produzca esos dolores de cabeza. Viste que también ciertos perfumes a uno le dan un terrible rechazo o dolor de cabeza? Bueno, es por esa misma causa. Las moléculas del perfume entran en contacto con las neuronas olfativas y si uno tiene la predisposición le dan náuseas, dolores de cabeza y cosas así.

Carolina, sí que hago rituales con los ositos y con los Yummys! También con los m&m. Los ordeno por colores en filitas y a veces me como todos los de un color o voy salteando. Cuando era chica lo hacía con los sugus. Además tenía otro juego: los llevaba sueltos en el bolsillo y pretendía adiviniar de qué color eran sin mirar, tocándolos. Creo que tenía un porcentaje de aciertos más alto que el que indicaba el azar.

AS dijo...

Tengo que decirlo . Mangia rotti sencillamente no puede escribir que tuvo una experiencia traumática con la gelatina y que no puede comer yummis. ¿Se habrá espantado con la osita fiestera? Aunque si insiste con esa foto....

Si se va a responsabilizar a la química, necesito saber qué efectos causa la harina. No puedo acercarme a la hostia.

Eduardo Mangiarotti dijo...

Su saber me sobrepasa, ememe. Gracias por el dato.

carolina dijo...

¡una súpersensibilidad a los colores, ememe! muy lindos tus rituales. me gustan los rituales y las "cosas pequeñas"...

muy buena la historia sobre la composición en el examen, ese desvío sin retorno. la verdad que lo del torneo de ping pong no es un tema muy inspirador...

mi examen era sobre un conjunto de ensayos españoles de fin de siglo y del siglo xx, algunos eran lindos e interesantes, otros interesantes pero aburridos.

mañana es el gran día... ¡buena suerte con el südakisch!