jueves, mayo 24, 2007

Glühwein














En la clase del miércoles en el Goethe Institut estuve medio turulata, como si me hubiera aparecido un tolondro en medio de la cabeza. Es que me había acostado a las dos, me había dormido a las tres, me había despertado a las cinco y me había levantado a las seis después de soñar durante dos horas con espeluznantes persecusiones, desfenestramientos y degüellos.
En el aula hacía calor y yo me iba quedando dormida a pesar del entusiasmo de W., nuestro querido profesor. De repente me parecía que W. hablaba en danés y después me parecía que en sueco. En un momento estaba tan dormida que creí que hablaba en euzkara y eso me sobresaltó mucho y me quedé despierta como quince minutos.
El celebro me funcionaba mal: algunas cosas dobles me parecían simples y otras cosas me parecían dobles. Por ejemplo, fui a la máquina de café y puse 1 peso 50 en lugar de 75 centavos. La máquina me dió el café y se guardó el vuelto. Después fui a hacer pis y en el momento de apretar el botón se me cayeron los anteojos al WC. Los atajé raspando y pasé los siguientes diez minutos lavándolos frenéticamente. No me preocupaba la contaminación con mi pis, pero me imaginaba las horrendas bacterias colónicas de las personas que me habían precedido y me daba mucha impresión volver a ponerme los anteojos.
Lo único que recuerdo de la clase es que hablamos sobre el Glühwein, el vino caliente que mi apá me hacía cuando estaba enferma. Entre W. y yo tratamos de reconstruir la fórmula. Él se acordó de las cascaritas de naranja y yo del clavo de olor. Por eso, a la noche, cuando B.3 llegó resfriada, aterida de frío y sintiéndose morir, le dí una rica comida caliente (cómo me gusta que la gente se enferme para atiborrarla de comidas ricas, de sopas nutritivas, de frazadas, de equinácea, de agüitas de tomillo...) y le ofrecí un Glühwein. Lo preparé como recordaba que lo hacía mi apá y se lo tomó con mucho placer. Pero a la mañana seguía igual de enferma y además me contó que había soñado toda la noche horribles pesadillas.
Adelantándome al primer plomo que va a pedir la receta, acá va:
vino tinto, clavo de olor entero y molido, canela molida y en rama, cascaritas de naranja, azúcar, gengibre fresco rallado o en polvo. Hervir un buen rato para que se evapore el alcohol y se mezclen todos los sabores. Tomar muy caliente. Glüh quiere decir ardiente, inflamado, caliente.

20 comentarios:

Meki dijo...

Es la gloria, es la gloria este brebaje. Hace años que no lo tomo, ahora me dieron ganas.

Anónimo dijo...

Plomo dos, agradecida!

Ana

Agustina dijo...

Me trajo recuerdos y ganas de tomarme unos vasos

Roxana dijo...

Te interesa una receta de cascaritas de naranja al chocolate para acompañar? Son una delicia, aunque tampoco te curan de nada

Crab dijo...

Quisiera me explicaran como es el caso de Roxana (y otros con los que he tropezado), que al clickear sobre su nombre para comunicarme y pedirle la receta de las cascaritas de naranja al chocolate, me da con un callejón sin salida.
Las cascara de naranja al chocolate se vendían (creo que con la marca Águila) ya preparadas cuando era chico. Y me encanta(ba)n.

Anónimo dijo...

una vez fui a acompañar a mi papá al hospital a hacerse un estudio después de una gran operación que le habían hecho. yo estaba medio angustiada por toda la situación y, cuando fui al baño, en el café de enfrente, se me cayeron los anteojos al inodoro. me dio tanto asco--pensaba en todos los enfermos del hospital que habían usado ese baño-- que no me decidía a meter la mano para sacarlo. me puse a llorar. cuando me recuperé un poco los saqué, y los lavé durante media hora con todo el jabón que pude extraer del dispenser ya casi vacío del horrible baño y me los volví a poner. me quería ir corriendo a casa a meterlos en lavandina pero no quería dejar a mi papá sin el café, así que volví a la mesa, tomamos café y finalmente nos fuimos, yo poco menos que corriendo. cuando llegué a casa creo que me lavé hasta la cara con lavandina. nunca que voy a olvidar de ese día.

este recuerdo feo se compensa con el del glühwein que tomaba en la calle cuando tenía mucho frío con los guantes puestos y asomando apenas la boca entre el gorro y la bufanda.

me quebré (plagio a A)

carolain

pd: ¿el "me quebré" es propiedad exclusiva de A o ahora todos lo dicen?

ememe dijo...

carolain, dulzura,
todos nos quebramos todo el tiempo. Algunos lo confiesan y otros no pero estamos todo el tiempo así, lagrimeando, moqueando y babeando, definitivamente quebrados. Este blog despierta recuerdos que uno tenía olvidados.
Roxana,
ya esa receta, plis!!! Yo hago cascaritas azucaradas de pomelo con la receta de mi tía italiana mejorada por mi stephijo cocinero, A.2. Las bañadas con chocolate me trastornan y ya no consigo buenas. Hacé un comment con la receta, así Crab también lo puede leer.
Tampoco yo puedo entrar a los blocks de algunos de ustedes, así que ahora no lo intento más. Esta tecnología me supera.

Anahí Lazzaroni dijo...

Carolain:

Es cierto lo que dice Ememe, todos nos quebramos todo el tiempo pero muchos no lo decimos.

Y a medida que va pasando el tiempo (vamos cumpliendo más años )eso empeora y hay que aprender a sobrellevarlo.

Admiro a A que puede contar sus quiebres con tanto desparpajo.

meki dijo...

Bella palabra, desparpajo.

Roxana por favor por favor, la receta de las cascaritas!!! Me haría tan feliz.

Crab, muchos no tenemos block, pero sí una cuenta blogger. Por sale el nombre azul y subrayado, pero no ves nada, porque no hay página armada. Ventaja de estar bloggerizado aunque no tengas block, es que te permite borrar tu comentario si te arrepentiste. Hasta ahora no encontré otra ventaja. Y hasta ahora tampoco me arrepentí de un comentario como para querer borrarlo.

meki dijo...

Ah, y estar bloggerizado también te permite suir una fotito o dibujito. Segunda ventaja, que no es menor, ojo.

brownie dijo...

Te leo siempre, es la primera vez que comento. Me llamó la atención lo del Goethe.
Estás aprendiendo alemán en el Goethe? Y tenés clases con Wolfgang? Ese hombre es un grande!

ememe dijo...

brownie,
sí a todo. Vos también?

Crab dijo...

Creo decididamente que A. es un personaje de ficción. Buena ficción, se entiende.
Agradezco la aclaración de Meki, pero también me pregunto: what's the big idea?, pero bueno, si les sirve para borrar comments... las cuentas bloggers son sin duda de una gran utilidad.
Agradeceré y utilizaré las recetas de las naranjas con chocolate. Recordaré las tardes en el cine de mi pueblo (Morón) donde un petiso, gordo y pelado que vendía productos Águila, nos dejaba deleitar con ellas.

fersebal dijo...

Mira vos... Crab era de Moron (demoron?).
En el centro de Moron ya no quedn mas cines. Se convirtieron en galerias...

brownie dijo...

Si! Cursé 3 niveles con el, G3, G4 y G5 hace un par de años. De alemán no se si aprendí algo, pero que la pase bien en las clases, eso seguro! Es un gran tipo y tiene mil historias interesantes para contar. Aprovechelo señora, saquele el jugo! Que después vienen otros profes y la historia cambia!

ememe dijo...

brownie,
hace cinco años que curso (no sé cuál es el nivel porque cambió la nomenclatura). Tuve a Wolfgang varias veces y otras veces a una divinidad de profesora, Marisa. También a Diego un cuatrimestre. Los tres son fantásticos, los tres muy diferentes y con cada uno se aprende algo diferente. Me gusta ese lugar.

Anónimo dijo...

Ememe,

Estaras hablando de Marisa Tenze?? es la hermana de mi mejor amiga!

soy Ana

ememe dijo...

Sí, de Marisa hablo. Es adorable, una profesora genial, paciente, y con una onda increíble. Todos la amamos.

Anónimo dijo...

Por Diosss deja de escribir celebro, es cerebro pleaseeeeeeeee

ememe dijo...

digo celebro y cadavera