domingo, junio 24, 2007

Sol de invierno


Entra un rayo de sol por la ventana. Alonso se trepa arañando todo lo que encuentra, logra acomodarse en forma inestable encima de mi compu y se queda ahí varias horas, escupiendo de vez en cuando con un gesto despectivo. Sus escupitajos dejan unas señales blancas en todos lados. Dice el veterinario que lo que escupe es el exceso de sales de lo que come. Lo quiero acariciar y agita las patas como echándome. Me mira con ojitos furibundos de basilisco.
-Mala onda, amargo, cara de orto! -le digo, y me voy pegando un portazo.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué lindo es Alonso!!!!!!


Anoni

Anónimo dijo...

¿lindo?
una fila de pepinos
y en la punta
la cara de bernardo neustadt

Hipólita

Meki dijo...

Es gordita, Alonso.

Anahí Lazzaroni dijo...

La piel de alonso parece un bello género verde.Agrandé la foto y pude ver la trama.

Gabriela dijo...

Es verdad, la textura y el color son espectaculares. Me imagino el movimiento del cuerito escamoso cuando respira.
Será antipático, pero es una belleza.

cronista sentimental dijo...

parece otro adorno de la mesa, tan inmóvil y tan gruesa la piel.

Meki dijo...

Pero es verdad que parece una fila de pepinos.

dholo dijo...

pffff, estoy hipnotizada con todas esos puntitos!
los cositos de arriba, pinchan?

está precioso/a alonso.

ememe dijo...

Dholo,
los cositos de arriba no pinchan. Tienen una textura rara, como sedosa, y una consistencia ni dura ni blanda. Son tan raros y tan atractivos que todo el tiempo se los toqueteamos. Le llamamos "las espitas" porque son como espinas y como espículas.
Anahí,
el diseño de la piel es extraordimnario. está formado por píxeles y si mirás de cerca ves que algunos son marrones, otros de distintos tonos de verdes y hasta hay algunos turquesa.

Anahí Lazzaroni dijo...

Qué lindo, en la foto tanto no se ve.