miércoles, febrero 14, 2007

Hechos de sangre


Hace varios días que la sangre aparece en mi vida bajo las formas más macabras y disparatadas.
Una noche tuve sueños y pensamientos sangrientos y al día siguiente Bienvenida, la hermana de Visitación, la señora paraguaya que viene a planchar, estaba guardando unos vasos , golpeó uno y se le rompió de tal forma que le seccionó una vena grande de la mano. Yo estaba hablando por teléfono y apareció chorreando y salpicando sangre como si acabara de degollar a un chancho.
Por suerte me acordé enseguida de lo que había aprendido en la Cruz Roja hace unos años y tengo siempre a mano todo lo necesario. Le hice un torniquete y la hice mantener el brazo en alto. Fui haciéndole torniquetes cada vez más flojos pero en cuanto soltaba la presión la vena escupía sangre como una canilla con el cuerito gastado. Cuando finalmente me puse a limpiar, la sangre se había secado y hubo que echarle mucha agua para sacarla. Con el agua se diluía y el piso de la cocina era un solo charco rojo furioso. Una de las escenas más Polanski que ví en la vida real. Uno esperaba ver asomar la mano del cadáver detrás del freezer. Limpiar las huellas ensangrentadas en las puertas y en las paredes me llevó un largo rato de esponjas, balde y cif en crema. Tiré el balde de agua por la rejilla y me imaginé que había descuartizado un cadáver y que me estaba deshaciendo de él. Había en toda la casa ese olor animalesco que hay en los accidentes y en los quirófanos. Mientras limpiaba, mi cerebro entró en uno de sus circuitos de pensamientos automáticos y se preguntaba por qué la sangre tiene olor a óxido. Se contestó que es porque los glóbulos rojos son como barquitos cargados de átomos de oxígeno a rabiar. Van navegando por las arterias entregando oxígeno como las chatas que venden provisiones en el Tigre, y cuando se salen para afuera, deben liberar grandes cantidades de oxígeno, como los minerales cuando se oxidan.
- Será así?, se preguntaba mi cerebro.
-Así hai ser, se contestaba a sí mismo mientras mis manos no dejaban de esrtrujar la esponja ensangrentada en el agua.

Hoy ví el partido Boca-Bolivia y veía a los pobres jugadores cansadísimos, arrastrando las patas, y pensaba en su sangrecita, que no tiene los glóbulos rojos necesarios para abastecerlos de oxígeno a esa altura.
También me puse a pensar algo que cuando estudiaba química biológica me obsesionaba: la molécula de la sangre es prácticamente idéntica a la de la clorofila, que es la sangre vegetal. Las dos sustancias son moléculas enormes y complejísimas, idénticas en toda su estructura, salvo en el minúsculo núcleo central, que en el caso de la hemoglobina es hierro y en el de la clorofila es magnesio. Cuando estudiaba eso (y estaba medio chiflada porque dormía muy pocas horas), me acostaba en el pasto y podía sentir cómo la clorofila y la sangre se ponían en contacto, se llamaban y se atraían a través de mi piel y de la piel del pasto. Era una experiencia fuertísima y concreta de ser-un-todo-con-el-universo, como declaran los filo new age cada vez que se les da la oportunidad.
Hoy, en Memorias de una Joven Católica, a la tarde, leí un capítulo en el que Mary Mc Carthy cuenta que se había lastimado una pierna y las monjas insistían en que tenía la menstruación.
Y hace dos noches, en una fiesta, el dueño de casa me ofrecía todo el tiempo Bloody Mary. Nunca lo había probado y me encantó. Me clavé tres.
Hoy se lo conté a D.R. y me dijo que le tengo que jugar al 18. No sé cómo se hace, pero mañana voy a un lugar de esos donde se juega al prode, le pregunto al señor y juego.
Después les cuento.

11 comentarios:

chumly dijo...

Hola!

Anónimo dijo...

ay, ememe!

carolina

barluz dijo...

Hola llegue aca por los comments de alguien recomendandote en un blog, en fin, los caminos de la vida.

Me quede perpleja porque hace unos dias tambien tuve episodios con sangre asi extranos, onda que llegue a un lugar y habia gotas de sangre fresca por todo el piso, fue muy fuerrrrte (eran de un pibe que se habia cortado parece ser) y al rato yo misma me encontre mi dedo sangrante (a causa de unas astillitas de la escoba que tenia en la mano). Ver la sangre en mi dedo despues de haber visto sangre en el piso fue asi una experiencia muy de pelicula, un shock.

En fin, me encanto tu blog, volvere!

ememe dijo...

qué raro es todo!
Me olvidé de agregar que ayer en el subte, bajando la escalera de Pueyrredón, ví gotas de sangre en el piso. Y recién, mi hija mayor, sin saber nada de esto que no le cuento para no impresionarla, me dijo que está haciendo un casting para un largometraje llamado... La Sangre.
Juguemos todos al 18!!

malena dijo...

MM
impresionante lo de la sangre. Voy a ver si le juego. Yo soñé que se me caían los dientes otra vez y no se a qué número responde de la quiniela.
Estás invitada a las lecturas de mañana en el botániko, pero puede que llueva a cántaros y que las gotas parezcan coágulos
un beso

Anónimo dijo...

Jugare al 18.No juego nunca,pero mi socio si.Y solo es llamarlo y decirle la cifra y la guita que queiro poner y chau.Jugare a todas las loterias.Incluida Montevideo.Planeo una inversion total de 20 pesos.
Cucurto y Casas,que bueno para escucharlos.Pero los niños van a romper las bolas...no se.
Casas:lo sigo en revistas y me llegaron unos cuentos.Me gusta esa onda de Boedo y la descripcion y los personajes..pero la verdad que soy un lector formado en la aventura:Salgari,Verne,Gogol y eso.Entonces es como que si no hay aventura a la larga no lo sigo.Gogol Nikolai es el de Miguel Strogoff?
Cucurto:me copa un escritor que se llama Bret Easton Ellis.Escribio seis o siete libros(hace dos dias termine el ultimo:Lunar park).El mas conocido es American Pyscho.Y lei,hace mil,un libro de Cucurto(cosa de Negros)...que era una especie de American Pyscho en Constitucion.Y me gusto.Pero despues lei otras cosas donde casi todo pasa por al descripcion y los personajes..y en el fondo yo necesito:piratas,cofres,buenos,malos y eso.
Y me olvide de que estaba escribiendo ya mi socio me dijo que no esta mas la mina que puede jugar por telefono..por lo que tengo que ir a una agencia...y me da paja.Pero ire.
Cariños
A

ememe dijo...

malena,
si no yueve voy a ir y voy a filmar todo. Vengo haciéndolo desde la primera vez. Después, de la filmación voy pescando fotos y pasándolas a cidís. Las grabaciones las paso a dividís, para que Damián las vea y las escuche. Las imágenes están medio chotas porque no es fácil encontrar un buen ángulo (hay micrófonos, parlantes y guardianes del orden obstaculizando) pero hay algunas graciosas.
A.,
no dejes de jugarle al 18. Recién fui a uno de esos lugares de lotería y fue refácil: ellos te preguntan cuánto querés jugar y deciden qué es mejor. Yo jugué 10 mangote. Para saber si ganaste tenés que ir otra vez y llevar la papeleta que te dan.

Anónimo dijo...

Estoy en el trabajo. Hoy, en el baño, vi que la puerta está llena de salpicaduras de sangre. Entro al microcosmos ememiano y me ilusiona sospechar que el universo, acaso, nos guarda alguna que otra sorpresa.
Saludos!
Celeste C.

La olvidadiza Celeste C. dijo...

Me olvidaba!! A la mañana estuve en el Fernández sacándome sangre para los "exámenes prenupciales".
Guau!
C.C.

meki dijo...

A mí me pasó hace poco eso de estar lavando una taza, que se quebrara y me cortara una vena de la muñeca. La sangre salía como vos describís,un chorro que no había manera de detener. Yo estaba sola, y sentía que me bajaba la presión. Recordé que en algún lado había oído que el azúcar era coagulante, y me vacié la azucarera entera en el corte. Dio resultado, me quedó una cicatriz chiquita en la muñeca. Chiquita y endulzada. La cocina, escenario de película de terror clase Z.

fersebal dijo...

Sabes a que me hace acordar todo esto? a esa vez que estuvimos hablando sobre encontrar y buscar...
A vos parece que te encontro la sangre... o vos la estas persiguiendo sin quererlo... Ya no entiendo como funciona esa parte del universo aunque me esfuerce por hacerlo