domingo, abril 15, 2007

Chau, hasta el año que viene


Por fin se terminó el puto Bafici. Todas las cosas que se transforman en rutina aunque sea por una semana terminan desesperándome de impaciencia. Los festivales, los campeonatos, las cursadas, los trabajos, todo debería hacerse salteado, en semanas alternadas y cambiando todo cada vez para que nada se repita. Hoy fui a ver una china llamada Still Life. Debe haber sido buena pero duró demasiado. Parecía que el director se esforzaba por dejar en claro que en la China se vive como la mierda. Y sí, estaba claro después de los primeros diez minutos. La hora y media restante estuvo de más. Paisajes impresionantes, sordidez infinita, diálogos lentísimos y muchos peruanos fumando, sorbiendo tallarines y hablando en un idioma incomprensible. Uno tomaba té en una taza china igual a la mía, con dibujos azules y tapita para que el calor no se esfume.

Esta vez la rutina pre-película (el recorrido frenético por la mersísima pirámide de Film Suez y los fotogramas histéricos al ritmo de sonidos infernales a altísimo volumen) me resultó casi insoportable, tal vez porque sabía que era la última vez que la vería. La profusión de ediciones digitales de letras y defectos especiales que zumbaban por toda la pantalla acompañados por retumbes, explosiones y silbidos me volvió loca. Estuve a punto de pararme y ponerme a gritar algo, no sé qué. Como sucedáneo de esa actitud que iba a ser muy mal recibida, enrosqué los brazos alrededor de la cabeza haciendo al mismo tiempo un sonido gutural que sonaba como "mmmmmmmmmm!!!!!" como cuando era chica y no quería oír lo que me decían. Cuando terminé, el espectador de al lado me estaba mirando muy nervioso. Después, cuando vió que era una señora inofensiva se fue calmando poco a poco.
Me acordé de una frase de Frank Lloyd Wright:
"Estoy a favor de mantener las armas peligrosas fuera del alcance de los tontos. Comencemos por las máquinas de escribir"
Yo adhiero completamente a la propuesta, pero empezaría por las islas de edición de video.

2 comentarios:

Ana F. dijo...

ojalá hubiese tenido una señora decente al lado. ayer me tocó un gordo que roncaba a lo bessstia. yo me reía fuerte para que se despertara.
hay gente con poca actitud bafici.

Gabriela dijo...

Análisis experimental sobre los efectos del festival de cine:

1) Comienza el Bafici, miren cuántas entradas compré!!!!
2) Vi un montón de películas.
3) Un poco bofe las películas de hoy, no me banco la pirámide.
4) Tengo entradas, no puedo ir, nadie de mi familia las quiere, a alguno le interesan?
5) Por fin termina el puto Bafici.

La secuencia ésta es divina, no me digan que no. Los organizadores podrían sacar sus conclusiones.
Gracias tardías ememe por tu gentil ofrecimiento de entradas.