sábado, abril 21, 2007

La vida de los Ortos y La Antena

Todos creen que hay que ver La Vida de los Otros. Hablan de ella como de una película imperdible. A mí me pareció una de suspenso bastante entretenida y nada más. Mucho clima sórdido como el que uno se imagina que había en la RDA. (Pero nunca había sol? Ni un cachito? Nadie nunca sonreía de ese lado del muro, sólo el protagonista bueno y canchero?)
Me parecieron chotas la ingenuidad del planteo y la simplificación de los personajes. Un stassi que empieza siendo implacable y jodido y se hace bueno cuando lee un poema de Brecht y oye cómo toca el piano el tipo sensible al que está espiando. Una mina que parece buena y en realidad es una hija de puta, mala actriz, histérica, drogona y gesticuladora. Todos nos dábamos cuenta de que era una turra menos el novio; dale, dejate de joder. Todos los intelectuales tienen barba desgreñada y sweaters sucios. Todos los canas tienen pelo corto y camperitas de los 60 como compradas en una feria americana. Todo lo que ocurre puede anticiparse cinco minutos antes y efectivamente ocurre tal como uno lo adivinó.
En cambio La Antena me pareció extraordinaria. Es una belleza total, original, graciosa, angustiante pero muy dulce. Es una muda, una de aventuras, una de Flash Gordon, una de los 50, una historieta, una de ciencia ficción, una de terror, todo junto y bien cosido. La historia es una divinura y la dirección de arte es una preciosura. Es inocente y no se hace la seria. Me encantó, me encantó, me encantó. Me había quedado mal con La Vida de los Otros, como con algo torcido, con un malestar interno, y por suerte después ví La Antena, que me sacó toda la mufa.

9 comentarios:

pulsatilla desde berlín dijo...

La vida de los otros es bastante deleznable, en efecto. Mis amigos ossies (germanoorientales) la detestan porque el espía se vuelve bueno por el contacto con el arte (como si un servicio de la side pudiera alfabetizarse) y porque el sistema de espionaje de la seguridad de estado parece menos siniestro y eficiente de lo que era en realidad (el espía bueno habría sido detectado rápidamente) pero sobre todo, porque la peli la hizo un alemán wessie de una familia noble y católica que perdió sus tierras en alemania oriental y que eligió el tema sólo porque se dio cuenta del potencial narrativo hollywoodense, no porque le interese contribuir en algo a entender cómo era la vida en esa dictablanda que fue la rda.

Gabriela dijo...

ememe comentadora de espectáculos me gustó mucho, sus adjetivos y su enfoque: "bien cosido- una preciosura- no se hace la seria"

cronista sentimental dijo...

de acuerdo, no es TAN buena. está bien hecha pero es bastante poco creíble.

Anónimo dijo...

Ayy Emme sos el mejor antidoto para un domingo gris o cualquier dia lluvioso. Y la mejor critica de cine.

Besos


Annie

ememe dijo...

Me alegra, pulsatilla desde berlín, que digas eso. Acá se la recomienda como LA peli sobre el tema. A mí me resultó falsa desde la primera sonrisa untuosa de un miembro del partido. Una maquieta total. La idea de que nadie es tan bueno ni tan malo como parece y que hasta los más malos pueden cambiar y hacerse buenos en contacto con el arte. Sería buenísimo que hubiera cine que explicara cómo era esa época y ese lugar. En todo caso Bye bye Lenin me pareció más ilustrativa y mucho más divertida. Esa idea de la negrura y la cara de ojete permanente siempre me pareció sospechosa: es una forma sencilla de parecer grave y trascendente. Es como enturbiar el agua para que parezca profunda.

Anónimo dijo...

ememe sos una genia
fabi

Loca xq (el mundo me hizo a)sí dijo...

La Antena es una muy buena mezcla de Metrópolis, Tiempos modernos y otros tantos clásicos del cine mudo. Una banda sonora, que acompaña como a las películas mudas, de las mejores que he oído, sobre todo en películas argentinas.

Si no fuera porque algunos planos eran un poco más largos de lo que me hubieran gustado, diría que es una película PERFECTA

cronista sentimental dijo...

anoto en mi block, Antena.

c

ememe dijo...

loca x que...,
la banda de sonido es increíble y tiene muchísima presencia. Días después me despierto repitiendo la frase final, la del chico, con esa vocecita. Y la música, y los efectos sonoros,geniales. También la gráfica me encantó, esos juegos con las sobreimpresiones.