viernes, julio 13, 2007

Chatarra


Hace meses que no camino y que no voy a shoga. Falté un día por un viaje y después me dió fiaca volver a empezar. Todos los jueves a la mañana pienso que Inesita debe estar poniéndose el jogging para ir y me siento en falta porque me quedo boludeando por la casa, haciendo pan, leyendo y escribiendo. Tal vez si viviera con De la Rúa me apuraría a salir todas las mañanas.
No hay mal que por bien no venga.
Hoy me dije que tenía que ir a correr un poco. Me embutí en dos pantalones, polainas jujeñas, dos pares de medias de lana, una camiseta, una remera, un buzo, dos camperas, un echarpe, orejeras peludas y guantes térmicos. Caminé tres cuadras y llegué a la Librería Norte. Me acordé de dos libros que había encargado: Música para Corazones Incendiados y El Fin de Alice, de A. M. Homes, con la que me estoy haciendo un banquete. En la librería me abrazó un tipito con pelo largo y colita y yo no sabía quién era.

-Somos compañeros de shoga, no te acordás de mí?
-Ay, no, disculpame, no te ubicaba.
-Es que ahí siempre estamos medio en bolas y patas para arriba, no te preocupes. Acá estamos fuera de contexto -dijo, y me pareció muy simpático.

Los vendedores de Norte me conocen y saben qué libros me pierden, así que me dieron los dos que iba a buscar y empezaron a poner otros sobre el mostrador como si le tiraran alimento balanceado a las carpas del Jardín Japonés. Ávida como las carpas, me puse a hojear y a desear todos los que me ofrecían. Dejé algunos pero no pude resistirme a la Antología del Decadentismo, los Textos Privados de Katherine Mansfield, Miedo y asco en Las Vegas y Mescalito, de Hunter Thompson, la biografía de Diane Arbus, y Memorias de Abajo, de Leonora Carrington. Salí con dos bolsas pesadísimas y me volví a casa. Puse los libros nuevos en la biblioteca de los libros cazados pero no carneados, me pelé como una cebolla de toda la ropa de correr y cuando me iba a bañar llamó el teléfono:

-Sra. Ememe, la llamamos de Sony. Es para decirle que pase a retirar la filmadora que dejó para reparar. Hay que reemplazar la placa y el arreglo costaría el 90% del precio de la máquina. No vale la pena.

Me dió tanta tristeza que se me fueron las ganas de bañarme. Me puse perfume, me até el pelo y me puse mi ropa de doctora M. como una sucia jipi mal entrazada. Es que yo amo a esa filmadora. La compré en diciembre del 2001, en Nueva York, en el segundo piso de un negocio que hay justo al lado de las Torres Gemelas. Hacía dos meses que los binladen las habían destruído y la demolición iba por el cuarto piso. Había olor a caballo muerto a diez cuadras a la redonda. Mientras compraba la máquina miraba el frente de la torre hecho pedazos, las cortinas que se movían con la brisa, carpetas y papeles revoloteando, el interior de las oficinas, una silla de diseño detrás de un escritorio como si su dueño estuviera por volver con un café. Quise estrenar la cámara filmando eso y se me paró delante un mono que me señaló un cartelito que decía prohibido fotografiar y filmar.
Después la usé muchísimo: filmé los recitales de Liliana Herrero y de Adrián Iaies, el primer cacerolazo, marchas, fiestas, navidades, cumpleaños, a Z. durmiendo, a Alonso cometiendo tropelías, cielos, viajes, ciudades raras, todo eso filmé, y ahora es como si ella se hubiera muerto.
Por qué fabrican aparatos tan lindos que vencen tan rápido? Todo está programado para no durar más de cuatro o cinco años y si sobrevive no se consiguen repuestos, insumos ni service y el resultado es el mismo: un aparato que uno conoce y adora, que sigue siendo capaz de funcionar pero ya no tiene cómo.
Tengo un cementerio de objetos queridos: mi Tintenkuli del colegio, mi primera Mac, pesada y gris, mi primera máquina de escribir, una Remmington decrépita que ya era eterna cuando la compré enamorada de su look Dashiell Hammet, la segunda, una Olivetti eléctrica verde, mi primera máquina de fotos, una Canon Reflex que pesa 4 kilos.
No sé por qué eso me pone tan triste. Debe ser porque estoy por cumplir muchísimos años y me identifico con todo lo que fue lindo y útil y ahora es nada más que una chatarra romántica.

32 comentarios:

ab dijo...

ememe: Viejos son los trapos, a pesar de lo que digan las fechas de vencimiento.

Anahí Lazzaroni dijo...

Otra vez que vayas a Librería Norte, dale mis saludos a Sandro Barrella. ¿Lo conociste a Yánover?

meki dijo...

Adoro esa librería.
Tengo también cementerio de objetos queridos de los que no puedo desprenderme. Son un poco grandes como souvenirs, algunos. Hace poco me deshice de un lavarropas, para poder tener uno que funcionara.
¿Qué es un tintenkuli?
Ememe, sos tan bella, como si hiciera falta que te lo dijera!

EmmaPeel dijo...

Ememe: los llevamos al fondo del sueño de mis abuelos y armamos esculturas para la próxima bienal

Cordeli@ dijo...

MM!!

No seas bolú!! Quién dice que tener muchos años es ser vieja? Es haber vivido mucho y haber adquirido mucha experiencia. Una tía tiene un auto Malibu que tiene como 30 años y todavia funciona. Ella lo plumerea cada vez que sale como si fuera un Rolls Royce. Lo importante es que los objetos tengan personalidad, sentencia.

Por lo demas... es un placer tener instrumentos que bien sirven a tus propósitos. Comprate una nueva, que lo importante es lo que hacés con los objetos, no tanto los ojebbbtos (como dicen mis sobrinos) en sí.

¡Feliz Cumple!

ememe dijo...

Sí, ta bien, ta bien, pero no me lleven a reparar que si me tienen que cambiar la placa es mejor comprar una ememe nueva.

meki dijo...

¿Cumplís años hoy, cangrejita?

ab dijo...

Hoy es el día??? Hoy, el mismísimo viernes 13? trae más que suerte....

Anahí Lazzaroni dijo...

Feliz Cumple Ememe!!!

cronistasentimental dijo...

¡Feliz cumple, querida ememe! Abrazo y beso muy fuertes, de cumpleaños.

ab dijo...

Bue, no confirmamos o si la fecha? Por las dudas:
Feliz cumpleaños, feliz día, feliz noche. Buena vida!!!
un abrazo
bien perro y con tonada

ememe dijo...

no, cumplo el 15. Hoy cumple mi amiga adorada S.F., que se fue a Berlín.

meki dijo...

15, la niña bonita.
Te saludaremos entonces, beshesa.

ab dijo...

El Domingo nos emborrachamos todos entonces. A la distancia y con buen motivo, te adelanto el brindis.
(me voy por unos senderos nuevos y no se cuando vuelvo, así que el saludo vale por adelantado)

Tommy Barban dijo...

Que Ememe sea tan de cáncer como yo me emociona, a veces soy muy pavote. Qué lindo y qué práctico cuando los cumples caen en domingo, no?

cronistasentimental dijo...

a mí también, tommy. somos dos los pavotes. y no sabés qué lindo que es que caigan en 9 de julio. nunca debería haberme ido, nunca.

meki dijo...

Yo tengo ascendente y luna en cáncer, ¿sirve para empavotarme?

ab dijo...

Yo vengo de tauro y ascendente en piscis, pero la luna también en Cáncer....mmmmmm...Balcarce, balcarce 340, repiten las voces detrás de la nuca.

Tommy Barban dijo...

Cronista, mi mejor amigo también cumple un 9 de julio! Me van a hacer llorar.

ememe dijo...

anahí,

Le voy a dar a Sandro Barrella tus saludos, pero antes me voy a parar en medio de la librería y voy a gritar -Quién es Sandro Barrella!!? porque no sé cuál de ellos es.
A Yánover lo veía mucho por todos lados pero nunca lo conocí.

meki,

te voy a postear una foto de mi tintenkuli para que veas qué es.

ememe dijo...

emmapeel,

me ofrezco a chatarrearme en el fondo de tu agüelo.
Te abrazo fuerte fuerte,

Anahí Lazzaroni dijo...

Sandro Barrella es uno de los empleados de Norte (muy buen poeta). En épocas de Yánover manejaba bastante la librería ahora no se.
Yánover era muy divertido y muy cálido. Tuve contacto epistolar y telefónico con él. Muchos años después lo conocí personalmente acá en Ushuaia.

Lou dijo...

sandro es el rubio cada vez más flaco de rulos y anteojos.
y luego está fernando, el cubano.
ambos son un peligro.
cada vez que paso a saludar, termino con 4 cuotas en la tarjeta.
pero es como tener dos personal shopper, porque conocen todo y termino dando justo con lo que andaba buscando. yo digo que les iría mejor yendo a comisión...

ah! y tener grabado a iaies con herrero!! eso es taaan lindo.

librería norte + iaies + pan: somos como hermanas, nena

un beso

Anahí Lazzaroni dijo...

¿Todavía está el cubano? No lo describí a Sandro porque no sabía si había ahora empleados nuevos de sus mismas características físicas.

gonzo dijo...

¿qué es una Remmington?

ememe dijo...

Anahí,

sí, claro, lo conozco a Sandro pero no sabía que se llama así. Es muy gracioso, siempre bromea y es irónico con los clientes que le parecen bobos.
Y Fernando tira onda a mansalva a todo lo que le parezca medianamente garchable. Pero es él el que la pega mejor con las recomendaciones que me hace. Me hizo descubrir autores buenísimos.

ememe dijo...

Gonzo,

una Remmington es una máquina de escribir absolutamente antigua, de hierro, esmaltada de negro. Ya era una reliquia cuando la compré. Había que darles a las teclas con una fuerza que te fisuraba los huesos de los dedos. En esa época había unas portátiles re cómodas, pero me enamoré de esta, que se vendía como saldo porque nadie la quería. Había que cambiarle a cada rato la cinta enroscándola en unos carretes y te quedaban los dedos pringados para siempre. La cinta tenía una mitad longitudinal roja y otra negra y con una palanquita podías elegir escribir con un color u otro.

Gabriela dijo...

¡Al ladrón!

Me han robado la máquina de escribir
¿existe alguna manera peor de comenzar una nota?

Una Olivetti
una Olivetti Lettera 35
tracción a sangre
modelo 1977
color marfil
color marfil elefante
color marfil elefante de las películas de Tarzán.

Supongamos que a lo largo de mi vida haya escrito un promedio de tres o cuatro notas semanales
bueno
multipliquen eso por las 50 y dos semanas del año
y el resultado por los 30 años transcurridos
1.534. 575
cuando se estrenó Rocky
ya la tenía
cuando Galtieri firmó su dimisión mojando la pluma en un botellón de Black and White
ya la tenía
cuando Chapman transformó en alma el cuerpo de John Lennon
ya la tenía.

Ya sé que la lógica
y los sermones
nunca convencen a nadie
pero
dale loco
devolveme la máquina de escribir.

Fui a la comisaría a formular la denuncia
me pidieron la factura
mire agente
no tengo factura
la compré porque estaba en un estante
sola
flotando bajo una triste luz
era ella
volando como saliendo
esas cosas se saben de inmediato.

Y si no me la querés devolver
loco
vendemelá
quedate con los números
devolveme las letras.

Uno a uno todos mis amigos se han ido pasando de las sonoras a las máquinas silentes
me dicen que se trata de mejorar la herramienta de trabajo
cada vez que escucho decir que las máquinas de escribir son herramientas de trabajo se me tensan los músculos del pescuezo
como cuando Charlton Heston remaba en el Mayo
Ben Hur.

Ahora mismo estoy escribiendo en una compu ajena
una Genius
cuyo sonido recuerda al de las nueces cuando ruedan en los dibujos animados
yag yag yag yag yag
es como jugar a los autitos
hay que cambiar de marcha
medir el aceite
comprobar la presión de las ruedas
eh Genius
voy a decirte una cosa:
yo escribo con las rodillas juntas
las cejas fruncidas
los dientes apretados
y si una frase es verdaderamente buena puedo llegar a las ciento 50 palabras por minuto
lo tuyo no es escribir
Genius
lo tuyo es jugar a las visitas
yag yag yag yag yag.

Y si no me la querés devolver
ni vender
ni alquilar
entonces
loco
prestamelá una vuelta.

Yo aprendí a escribir en una academia de taquimecanografía de la calle Eufrasio Loza
me ponían una tabla encima del teclado
me dieron el diploma cuando
con los ojos vendados
pude escribir
tres tristes tigres comen trigo en un trigal
todavía soy capaz de escribir con los ojos cerrados
como Tu Sam.

¿Algún otro detalle?
tenía sangre de reyes
y pertenecía a una especie en vías de extinción.

El problema en todo caso son las cintas
ya no se fabrican
no se consiguen
hay que poner avisos en el diario
ofrecer gratificaciones
son como los diamantes que extraen de la mina los enanitos de Blancanieves.

Ahora me ha quedado un gran vacío sobre el escritorio
estiro las manos y no encuentro las palabras
tenía algunas letras desgastadas por los años de servicio
apenas podía distinguir algunas: f,s,e,w,p,u
¿leyeron ese poema de e.e.cummings que termina diciendo "Nadie, ni siquiera la lluvia tiene manos tan pequeñas"
bueno
no lo escribió e.e.cummings
lo escribió ella.

Empecé escribiendo cartas de amor
ahora escribo sonidos para dibujos animados.

Daniel Salzano

ememe dijo...

qué divinidad eso. Quién es Daniel Salzano?

Gabriela dijo...

Feliz cumpleaños!

Salzano es un escritor y periodista cordobés, su columna está todos los sábados en La Voz del Interior, y justo ayer coincidió con tu cariño por las "chatarras"...

Anahí Lazzaroni dijo...

Ememe:

Sandro también me ha tentado, gracias a él muchas veces compré el doble de libros que pensaba adquirir.

Anónimo dijo...

Sandro es mi viejo, jaja, fuera de joda. No tengo la menor idea de como llegué aca, las vueltas de la vida deben ser, pero me pone contento que mi viejo sea conocido en un bolg e identificado como buen poeta. Esta página va directo a mis favoritos, y algún día que me acuerde se la voy a mostrar, jeje.